Un término con historia
La palabra «adaptógeno» se propuso en 1947 para agrupar plantas y hongos que se estudiaban por su relación con la forma en que el organismo responde al estrés. Desde entonces se usa para hablar de especies como la ashwagandha, el reishi o la melena de león.
Especies de ambientes exigentes
Muchas de estas plantas y hongos crecen en lugares difíciles: bosques fríos, zonas de altura o troncos de árboles. Nos gusta pensar en ellas como organismos que aprendieron a sostenerse en condiciones cambiantes, y por eso nos acompañan en el nombre y en lo que hacemos.
¿Qué es un extracto?
Para obtener un extracto, el hongo se deja reposar en un líquido que arrastra sus compuestos. Cuando se combinan agua y alcohol se habla de una solución hidroalcohólica, y cuando el proceso se hace en dos etapas, de doble extracción.
Nuestros extractos vienen en frasco gotario de 30 ml y son libres de gluten, conservantes, edulcorantes, saborizantes, azúcar y lácteos. Son aptos para celíacos, intolerantes a la lactosa, vegetarianos y veganos.
Antes de incorporarlos
- Si tienes una condición de salud, estás embarazada, en lactancia o tomas medicamentos, conversa antes con tu profesional de salud.
- Sigue la forma de uso indicada en cada producto.
- Si tienes dudas, puedes agendar una consulta con nosotras.
Los adaptógenos no reemplazan diagnósticos ni tratamientos médicos.